Productos del Marmuerto

 

La sal del Mar Muerto, es el resultado de la cristalización de 43 sales minerales.

Los minerales del Mar Muerto son utilizados desde tiempos antiguos para curar heridas y conservar los alimentos. De hecho, Hipócrates (quién es considerado el padre de la medicina) comenzó a investigar sobre las propiedades benéficas de la sal de mar al ver sus efectos curativos en las manos de los pescadores.

El Mar Muerto está situado en el corazón del antiguo Oriente Próximo entre Israel, Cisjordania y Jordania a 416,5 metros bajo el nivel del mar. Tiene unos 76 km de largo y un ancho máximo de unos 16 km. Su superficie es aproximadamente 625 km². Recibe agua del río Jordán, de otras fuentes menores y de la escasa precipitación que se produce sobre el lago, siendo el nivel del mar el resultado del balance entre estos aportes y la evaporación. Durante millones de años, la grieta del valle se fue llenando lentamente con agua de lluvia y de manantiales montañosos, pero en lugar de tornarse un simple lago, formó el Mar Muerto, el cuerpo de agua más extraño del mundo. Es el mar con más alto índice de salinidad. La salinidad normal ronda los 35 gramos, el Mar Muerto ronda los 350 a 370 gramos por litro.

Sólo dos tercios del Mar Muerto son agua, el resto son minerales, y no sal marina común, sino magnesio, cloruros de calcio, potasio vital, bromuros relajantes y sulfatos limpiadores. En el Mar Muerto, las sustancias excepcionales fueron creadas sólo por la tierra y el sol, un laboratorio de belleza de la naturaleza. Este es un mineral que fue utilizado desde tiempos antiguos para curar heridas y preservar los alimentos. De hecho, Hipócrates (quién es considerado el padre de la medicina) comenzó a investigar sobre las propiedades benéficas de la sal de mar al ver sus efectos curativos en las manos de los pescadores.

Hoy en día el Mar Muerto es considerado un lugar de rehabilitación por excelencia, dotado de una belleza natural, y cuyas aguas terapéuticas contienen aproximadamente un 33% de sales que no son iguales a las de cualquier otro mar, y es precisamente esta elevada concentración de sales la que hace que sin ningún esfuerzo una persona pueda flotar sobre el. Cada año miles de personas acuden a visitar el Mar Muerto para aliviar sus enfermedades y aprovechar sus propiedades rejuvenecedoras, y aunque esto no es posible para la mayoría de la gente, podemos recibir en nuestro cuerpo todos sus beneficios a través de las sales extraídas del mismo y envasadas para su uso. Lo interesante de estas sales es que no son para ingerir, sino para utilizarlas a través de hidroterapia. Solo basta diluir las Sales del Mar Muerto en agua ligeramente caliente a una temperatura agradable y realizar la inmersión del cuerpo completo o el área a tratar durante 20 minutos (baño de tina, de manos, de pies, de codos, para preparar compresas, etc.), recibiendo así sus beneficios a través de los poros de la piel y de las vías respiratorias.